EXAMEN DE CONCIENCIA I: con los Principios del Movimiento Scout

 

MI TRATO CON DIOS

A Jesús alguien le preguntó: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la Ley?“. Jesús le respondió: ”Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el principal y primero de los mandamientos”. (Mt 22,37).

 

  • Todo cristiano leal demuestra su amor a Dios, participando de la oración comunitaria en la Misa y también en la oración privada. Su preocupación es conocer la Palabra enseñada por Dios y ponerla en práctica.

¿Cómo hago yo estas cosas?

 

  • Todo cristiano sincero aspira a cumplir la Voluntad de Dios.

Confío en Él, sin desmoralizarme frente a las dificultades?  ¿Le agradezco los favores recibidos?

 

  • EL cristiano ama a Dios con todo su corazón y con toda su mente, reconociendo que Él está presente en todas las circunstancias de su vida.

¿Procuro valientemente que esto suceda en casa, en el barrio, en el trabajo, en el colegio, en la patrulla/equipo, en las lecturas y diversiones?

 

MI TRATO CON LOS DEMÁS

Y Jesús siguió diciendo: “El segundo mandamiento es semejante al primero:  “Amarás al prójimo como a tí mismo” (Mt 22, 39)

 

  • El cristiano respeta y ama a sus padres y superiores. ¿Lo he hecho?
  • Un cristiano correcto ama a su prójimo, respetando su libertad, su inocencia, su vida, su buen nombre, su modo de ser, sus bienes.
  • ¿Trato así a mis semejantes? ¿Retengo algo ajeno? ¿He sido envidioso?
  • El verdadero discípulo de Cristo está siempre dispuesto a servir al  necesitado  con  prontitud,  benevolencia y  desinterés.

¿He obrado así?

 

  • EI cristiano digno de confianza es sincero y no engaña a su compañero, no lo daña y jamás se une a otros por falsa solidaridad, en acciones malas o indecentes.

¿Actúo yo así?

 

  • El cristiano es franco en su trato y perdona cuando lo ofenden.

¿Estoy enemistado, de tal manera que llego a negar el saludo a alguien?  ¿Guardo rencor?

 

MI TRATO CONMIGO MISMO

El segundo mandamiento es semejante al primero:  “Amarás al prójimo como a tí mismo” (Mt 22, 39)

 

Dijo también Jesús: “Cuando un hombre fuerte y bien armado hace guardia en su palacio, todas sus posesiones están seguras, pero si viene uno más fuerte todavía, lo vence, le quita el arma en que confiaba y reparte sus bienes. EI que no está conmigo, está contra mí; el que no recoge conmigo, desparrama”. (Lc 11, 21-23).

 

  • El cristiano ama su vida porque sabe que unido a Cristo, vale demasiado como para desperdiciarla. Por eso es responsable, sobre todo cuando ha prometido, como el Scout, estar siempre listo para servir. El servicio de Dios y de la Patria lo comprometen especialmente en su cultivo físico y espiritual, para lograr el desarrollo pleno de su personalidad.

¿He menospreciado mi estudio, mi trabajo, mis obligaciones?  ¿He descuidado mis bienes personales? ¿He respetado mi cuerpo? ¿He vigilado mi imaginación y mi lenguaje?

 

 

EXAMEN DE CONCIENCIA II: La Ley Scout me habla

 

  1. El Scout ama a Dios y vive plenamente su Fe.

¿Amo a Dios sobre todas las cosas?  ¿He sabido ofrecer a Dios mis ocupaciones, mis alegrías y sufrimientos?  ¿Me rebelo ante los designios de Dios?  ¿Pretendo que Él haga mi voluntad?  ¿Me he avergonzado de manifestarme como cristiano?  ¿Inicio y termino el día con una oración o le dedico algún tiempo durante el día? ¿Es una verdadera conversación con Dios o sólo una práctica formal y exterior?  ¿Leo asiduamente la Palabra de Dios?  ¿Participo de la Misa los domingos y fiestas de precepto?

 

  1. El Scout es leal y digno de toda confianza.

¿Tengo con todos los demás la misma lealtad que espero de ellos hacia mí?  ¿He echado la culpa a otro por algo malo que yo había hecho?  ¿He calumniado a mis compañeros, diciendo de ellos cosas que no eran ciertas?  ¿He sido fiel a la confianza depositada en mí?  ¿He contado cosas que se me habían dicho en secreto?  ¿Soy fiel a mi deber en toda circunstancia, o sólo cuando me están vigilando?

 

  1. El Scout es generoso, cortés y solidario.

En mi vida, tanto en casa, en el Colegio o en el Grupo, ¿trato realmente de servir y ayudar, o sólo espero que los demás me sirvan a mí?  ¿Hago las cosas para ser visto?  ¿Me enojo si no me agradecen o no me felicitan por un trabajo?  ¿He faltado el respeto a alguien?  ¿Los he insultado?  ¿He sabido pedirles perdón?  ¿Me he esforzado en ser puntual, o siempre hago esperar a todos?  ¿Sé perder sin enojarme, y sé ganar sin despreciar al perdedor?  ¿Me hice solidario con los sencillos e indefensos?

 

  1. El Scout es respetuoso y hermano de todos.

¿Está realmente mi corazón abierto a todos, sin distinción?  ¿Soy buen amigo?  ¿Sé escuchar y comprender a los demás?  ¿Sé perdonar de corazón, sin guardar rencor, sin querer vengarme?  ¿Ayudo a los pobres y a los enfermos?  ¿Logro ser imparcial?

 

  1. El Scout defiende y valora la familia.

¿Respeto y hago caso a mis padres?  ¿Trato de compartir la mayor cantidad de tiempo con papá y mamá?  Con mis hermanos ¿puedo jugar o trabajar juntos?  ¿Les cuento todo lo que hice en el día?  ¿Estoy orgulloso de mis padres y mis hermanos?

 

  1. El Scout ama y defiende la vida y la naturaleza.

¿Trato de abrir mis ojos para ver la belleza de la naturaleza, respetarla y admirarla?  ¿Doy gracias a Dios por todo lo que me ha dado?  ¿Soy capaz de hacer silencio en mi corazón para escuchar la voz de Dios que me habla en las cosas?

 

  1. El Scout sabe obedecer, elige y actúa con responsabilidad.

¿Obedezco con la misma rapidez y con el mismo entusiasmo cuando me mandan lo que quiero y cuando me mandan hacer algo que no quiero?  ¿Hago todo lo posible por cumplir la Promesa Scout?  ¿Lo hago a medias?  ¿No hago nada?

 

  1. El Scout es optimista aún en las dificultades.

¿Trato de ser siempre amable con todos, en las buenas y en las malas?  ¿Quiero que me sirvan?  ¿Procuro construir la paz y contagiar alegría?  ¿Llevo siempre en el rostro una sonrisa?

 

  1. El Scout es económico, trabajador y respetuoso del bien ajeno.

¿Trato de medirme en mis gastos, sin hacer derroches inútiles, sabiendo que otros  jóvenes como yo no tienen lo necesario?  ¿He sacado dinero a mis padres sin permiso?  ¿Respeto y cuido las cosas ajenas, el material de mi patrulla/equipo, del Grupo, la Parroquia o la Entidad Patrocinante?  ¿Devuelvo las cosas que me prestan?  ¿Soy envidioso?

 

  1. El Scout es puro y lleva una vida sana.

¿Me cuido en mis expresiones, especialmente cuando me enojo?  ¿De qué índole son habitualmente mis chistes y mis bromas?  ¿Trato de imitar en mi vida a Jesús, puro y casto en su cuerpo y en su corazón?  ¿Cultivo y amo la pureza de corazón, de pensamientos y de acciones?  ¿Exagero en la comida o en la bebida?  ¿Me preocupo en exceso por mi aspecto físico o por mis bienes?  ¿Cómo uso mis talentos, tiempo y dinero?

 

Reconocerse pecador y confesarlo es una virtud y una gracia, pero para Dios es más grato todavía que, cada vez más, nos asemejemos a su Hijo Jesús.

 

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